| Con su original fachada a modo de panal, el Epsom Hotel extiende sus amplias alas blancas en el cielo de Ginebra. A pocos pasos del lago, ofrece una vista impresionante del puerto con sus barcos, y cambiando infinitamente de sombras y armonías. Una decoración de ensueño y confort contemporáneo se contempla en la majestuosa recepción y en los íntimos salones, espacioso vestíbulo y sala de conferencias. Decorado en tonos miel y salmón y maderas sólidas, tiene salones acogedores y baños refinados, las 153 habitaciones cultivan el lujo y la luminosidad. Igualmente luminoso, a la vez que ofrece delicias gourmet, es el espectacular restaurante-jardín con techo de cristal, que le resguarda de cualquier ruido exterior, con capacidad para 92 personas, que le permite degustar los placeres gastronómicos en un emplazamiento idílico embellecido con plantas y flores. |